Friday, April 8, 2011

refelcciones cristianas

 

Devolver el Favor

Cadena de favores es una película que trata de un niño de doce años que quiere marcar una diferencia en el mundo. Motivado por un maestro de su colegio, Trevor invita a un hombre sin hogar a dormir en su garaje. Ignorante de este arreglo, la madre de Trevor se despierta una noche para encontrar al hombre que estaba arreglándole la camioneta. A punta de pistola, ella le exige que se explique. Él le muestra que ha logrado arreglar la camioneta y le cuenta acerca de la amabilidad de Trevor. Le dice «Simplemente estoy devolviendo el favor». Creo que esto es lo que Jesús tenía en mente en una de las últimas conversaciones con Sus discípulos. Quería mostrarle hasta dónde llegaba Su amor. Así que antes de la última cena juntos, se quitó el manto, se ciño una toalla alrededor de la cintura, y comenzó a lavarles los pies a Sus discípulos. Esto fue algo escandaloso porque solo los esclavos lavaban los pies. Era un acto de servidumbre y un símbolo que señalaba el sacrificio, la pasión y la humillación de Jesús en la cruz.
Imagina lo diferente que se vería nuestro mundo si les diéramos a los demás el tipo de amor que Dios nos ha dado por medio de Jesús. –MLW
Para conocer el amor, abre tu corazón a Jesús. Para mostrar el amor, abre tu corazón a los demás.
Porque os he dado ejemplo, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. —Juan 13:15


La Pureza

El cristiano está llamado a sufrir. ¿Acaso nos damos cuenta de esto? Dios no tiene mejor manera de glorificar su nombre que el acercarnos a él por medio de las pruebas que él mismo manda (o que permite que vengan) a nuestras vidas. Nosotros debemos permitir que Dios nos haga aptos de entrar al cielo por medio de su gracia. Allí no entrará nada impuro, así que debe ser nuestra sincera oración que Dios nos purifique para llegar a estar preparados para el cielo.
En cierta ocasión un joyero estaba dándole calor a su oro. Él revolvería el líquido con su cucharón y sacaba las impurezas que flotaban en la superficie. Alguien le preguntó cómo él sabía cuando su producto estaba puro.
Él contestó: “Cuando puedo ver claramente mi reflejo en la superficie”
El método de Dios por lo general no consiste en un solo calentamiento y luego quedamos puros. Se requiere de varios calentamientos para llevarnos a niveles más altos.
Es reconfortante saber que nada nos sobrevendrá que nuestro Señor no haya experimentado antes que nosotros. Tengamos una actitud positiva ante las pruebas que se presenten en nuestras vidas. Ellas son para nuestro bienestar eterno.
Fuente: Kenton Martin, Junto a Aguas de Reposo
No entrará en ella ninguna cosa inmunda. Apocalipsis 21:27

El Poder del Gozo y La Paz

Si tienes un problema y el diablo no logra inquietarte por ello, significa que él no tiene poder sobre Ti. Tu poder está en mantenerte calmo, en paz, con una actitud de confianza. El poder del diablo reside en causarte enojo y temor, minando así tu fortaleza. Cuando te encuentres en una situación problemática, permite que tu meta sea simplemente permanecer en calma. Cada vez que comienzas a sentirte molesto o frustrado, detente y pregúntate: “¿Qué está tratando de hacer el enemigo aquí?”
El Espíritu Santo se mueve en una atmósfera de gozo y paz. No trabaja en el alboroto. En tiempo de prueba, tu fortaleza se encuentra asumiendo tu posición en Cristo y entrando en el descanso de Dios. Todas estas palabras bíblicas —esperar, aquietarse, descansar, permanecer y en Cristo— expresan básicamente lo mismo: ¡No pierdas tu gozo y tu paz!
No estamos vencidos, sino que siempre seremos vencedores. Es probable que no superes cada obstáculo, pero puedes tener la certeza de que siempre triunfarás en Cristo. Si sabes enfrentar cada problema, obtendrás la victoria. Jesús esta siempre contigo en cada situación. Solo recuerda confiar en Él para que el gozo y la paz sean suficientes para hoy.
Si el enemigo logra dominarte a través de las circunstancias, controlará tu vida todo el tiempo. Elige caminar en tu autoridad, permanece siempre en paz.
Fuente: Joyce Meyer, Ama a Dios y Disfruta la Vida.
Y la semilla cuyo fruto es la justicia se siembra en paz por aquellos que hacen la paz.  —Santiago 3:18

El Hogar Cristiano

El amor es el ingrediente fundamental que transforma una casa en un hogar. Una familia acampaba en la acera de una ciudad porque no tenía lugar donde vivir. Dos mujeres que se encontraban cerca estaban hablando de aquella familia.  Una le dijo a la otra: “¡Qué buena familia, y no tienen hogar!” Un niñito de la familia diji: “Si , tenemos un hogar, pero no tenemos una casa donde ubicarlo”. En la actualidad muchos tienen una casa donde vivir, pero no tienen un hogar. En un hogar cristiano cada uno vive para los demás, y todos viven para Cristo.
Cuando un bebé tiene algún problema, llora porque no sabe hablar. Él quiere lo que quiere, y lo quiere de inmediato. Pero cuando un adulto quiere lo que quiere, sin tener en cuenta lo infeliz que pueda hacer otra persona, decimosque a ese adulto todavía le falta la madurez. El tal es un bebé adulto.
El amor que el marido y la esposa sienten el uno por el otro debe ser un amor sacrificado y perdonador. El amor egoísta destruye un hogar, pero el amor verdadero lo edifica. No podemos tratar de cambiar primeramente a los demás. El buen hogar comienza por mí.
El matrimonio es una unión que no puede organizarse cuando ambos cónyuges se creen jefes.
Fuente: Eli Yoder, Junto a Aguas de Reposo.

Sometiéndonos unos a otros en el temor de Dios. —Efesios 5:21

Seamos Honestos

La lectura bíblica de hoy nos recuerda que los demás nos conocen por nuestros frutos. También hay muchas otras cosas que ayudan a identificarnos. Hay un dicho que dice: “Dime con quien andas y te diré quien eres”. Hace unos años, vimos un letrero al frente de una pequeña iglesia de campo que decía: “Dime las personas que evitas y te diré quien eres”. Las cosas que leemos también nos identifican. La oruga de la col sólo se alimenta de la col, mientras que la oruga de la nuez se alimenta de las hojas del árbol de nuez. La oruga del algodoncillo solo se alimenta del algodoncillo, y fácilmente identificamos al insecto de la papa por su amor a la planta de la papa.
El hombre que se pasa horas leyendo las páginas deportivas en el diario lo hace porque es admirador de los deportes. La literatura en tu hogar identifica la clase de persona que eres. ¿Tienes tiempo de sobra para el diario, pero sólo le echas un vistazo breve a la sana y buena literatura, la cual podría ayudarte  crecer espiritualmente? Nos volvemos como los libros que leemos y como las personas con las que nos relacionamos.
¿Acaso tu lectura te identifica como un hijo de Dios?
Cuanto más andamos con Cristo, más nos parecemos a Cristo.
Fuente: Melvin Yoder, Junto a Aguas de Reposo.
Así que, por sus frutos los conoceréis. —Mateo 7:20 

Tu y Yo Somos Iguales

Imagina que eres un joven de veintiún años, padre de un niño muy pequeño y en proceso de divorcio. Toda la vida has crecido en una iglesia, en la que el divorcio es considerado “un fracaso por el cual orar pero que debes evitar.” Ahora eres un divorciado. Te encuentras en ese sucio fracaso. Con eso en mente, Horacio programaba una cita para orar con su pastor. El pastor Hale recibió a Horacio en la puerta de su oficina, con cálida sonrisa y y un fuerte apretón de manos. Para sorpresa de este, el pastor no le indico la silla que estaba frente al escritorio para luego instalarse en en su asiento de cuero y espaldar alto, ubicado en la parte posterior del mismo. En cambio, se sentó en una silla cómoda y le indicó sentarse en el sofá adyacente. Este simple hecho de sentarse eliminando el escritorio entre ambos, dejó a Horacio pasmado.
Según el modo de pensar del joven, el pastor era santo y él, indigno. No obstante, ahí se encontraba, siendo tratado como si sus necesidades fueran , lo único importante para el pastor. Sus acciones manifestaron. “No me considero superior a ti simplemente porque Dios me haya llamado a servir como pastor en esta iglesia. Estoy aquí para servirte, y deseo que te sientas cómodo ya que eres importante para mí, así como te lo demuestro hoy.”
El tormento de Horacio y su duda, comenzaron a desvanecerse. Una sensación de descanso y confianza reconfortó su herido corazón.
Aunque el divorcio es un aspecto tan común en la vida moderna, esto no es algo que contribuya a minimizar el dolor de aquellos que lo experimentan. Si tienes la oportunidad, sé hoy un Pastor Hale para algún Horacio.
Tanto tu vida como la de ellos será más enriquecida por tu compasión.
Fuente: Amanecer con Dios
Vuelve, alma mía, a tu reposo, porque el SEÑOR te ha colmado de bienes. Salmos 116:7

La Respuesta es Sí

Hace poco alguien llamó a nuestra oficina. Yo fui quien cogió el auricular. “¿Es la oficina de la Akamba (una compañía de ómnibus)?” preguntó una voz. !No, es la oficina de Lámparas y Luz”, contesté. “Lo siento, marqué el número equivocado”, se disculpó la persona y colgó. En la Biblia, encontramos que había personas que llamaron a su dios, pero sus oraciones no fueron contestadas.
En 1 Reyes 18, cuatrocientos profetas de Baal le invocaron desde el amanecer hasta el anochecer, pero no recibieron respuesta alguna. Simón el mago, en lugar de invocar a Dios, trató de comprar al Espíritu Santo con dinero. En cambio, los hombres de Dios, y Dios le s respondió, incluso por encima de sus expectativas. ¿Su secreto? Ellos no se equivocaron de número.
No importa quien seas, lo que seas, lo que tengas, o dónde vivas. Cualquiera puede llamar a la mayor oficina, al perfecto y más grande hogar, al mayor negocio, y al mayor poder que el mundo jamás haya conocido. El señor Jesucristo, Rey de reyes, y Señor de señores es su nombre. Él hizo el primer llamado. Los hombres sólo tienen que responder a su llamado.
Los servicios de llamadas están disponibles a cualquier hora en todo el mundo por medio de la sangre de Cristo.
Fuente: Collins Okonth, Junto a Aguas de Reposo.
En mi angustia invoqué al SEÑOR, sí, clamé a mi Dios; desde su templo oyó mi voz, y mi clamor llegó a sus oídos. —2 Samuel 22:7

Oraciones en el Restaurante

 A nuestra familia le encanta come en El Ranchito, un restaurante mexicano que está cerca de nuestra casa. Afortunadamente, ir a cenar es ahora más fácil que antes. Nathan de alguna forma ya se sienta tranquilo durante la comida, pero hubo un tiempo en que le gustaba jugar resbalándose de la silla de bebé (con dos cinturones de seguridad) para esconderse bajo la mesa. Para él, era un juego. Para nosotros, era mortificador, en particular cuando gritaba “¡Mamá, Dadá!” a todo pulmón. Imaginábamos que veía el espacio oscuro como un excelente fuerte y quería que viniéramos a jugar con él. Por alguna razón, no podía entender el concepto de que teníamos que mantener una “imagen” más refinada en público. Comer papas y salsa bajo la mesa no estaba bien para papi, mami o para él. Había mucha imagen que mantener.

En los restaurantes pasan cosas chistosas. Kim me contó de su hijo de seis años quien le pregunto si podía orar cuando llegara la comida. Todos inclinaron la cabeza mientras él recitaba lo siguiente: “Dios es bueno. Dios es grandioso. Gracias por la comida y Dios, te voy a agradecer más si mami nos da helado para el postre ¡con libertad y justicia para todos! ¡Amén!”
Junto a la risa de los otros clientes que estaban cerca, el pequeño y su mamá escucharon una rara y severa observación de una mujer:
Eso es lo malo en este país. Hoy día los niños no saben ni orar. ¡Pedir helado a Dios! ¡Qué cosa!
El niño rompió  en llanto y preguntó a su mamá:
—¿Hice algo malo? ¿Está Dios enojado conmigo?
Su madre le dió un fuerte abrazo y le aseguró que lo que había hecho era algo perfeco y que Dios no estaba enojado con él.
Cuando ella consoló a su hijo, un anciano se acercó a su mesa.
Le guiñó un ojo al menor y dijo:
—Sé que Dios pensó que era una buena oración.
—¿De veras? —le preguntó el niño.
—Con todo el corazón—le respondió. Luego en un susurro teatral, añadió inclinando la cabeza hacia la mujer que había comenzado todo el asunto—. ¡Que malo que ella nunca pida a Dios helado. Un helado es muchas veces bueno para el alma.
Naturalmente, se le dió al niño un helado al final de la comida. Cuando la mesera lo puso en la mesa, él se le quedó mirando por un momento y luego hizo algo que conmovió a su familia. Tomó su helado y sin decir una palabra lo colocó frente a la severa mujer.
Con una gran sonrisa dijo:
—Esto es para usted. El helado es bueno para el alma y la mía ya está buena.
La próxima vez que sus hijos expresen su fe en una forma que usted piense que no es muy “correcta”, evite la tentación de mostrarles cómo deben hacerlo. Mientras ellos honren a Dios y le muestren respeto, déjelos que se acerquen a su Padre en cualquier forma que ellos sieEl día amanece claro resplandeciente con un cielo despejado. El sol ahuyenta el frío de la mañana y sus rayos agradable nos calientan suavemente,  creando una sensación de regocijo. Las aves cantan; el ganado pace tranquilamente en las praderas; los niños juegan en la suave hierba verde en medio de los árboles mientras una suave brisa susurra en lo alto de una bóveda frondosa. De algún modo, nuestro versículo clave parece la cita perfecta en un día así. “¡Maravilloso!” exclamamos.
Luego llega el día en que ni un solo rayo del sol traspasa las espesas nubes que cubren las montañas y el valle. Una lluvia fría cae durante casi todo el día y la tarde parece más bien la noche. Una sensación de tristeza llena la atmósfera. De algún modo, ahora , nuestro versículo no parece coincidir con este día. Sin embargo, ¡miremos el asunto más de cerca!
El salmista dice que el Señor es su fortaleza y su canto, y que él se ha convertido en su salvación. Él dice que la puerta de Jehová está abierta para los justos. Habla del  día en que la piedra desechada vino a ser cabeza del ángulo. ¡Sí, gózate en este día! Fue un maravilloso día de salvación cuando las puertas se abrieron de par en par para “el que quiera”. Los que estaban asentados en tinieblas vieron una gran luz y a los ciegos les fue devuelta la vista. Sí, ¡alabado sea Dios por su don inefable de la salvación que nos libra de la culpa y la condenación! Alabadle a él porque su gracia es suficiente para nosotros pobres mortales imperfectos.
¡Sí, gózate en este día! Sólo así tendremos razón para regocijarnos todos los días, haya sol o haya sombra.
La presencia de Dios puede transformar las prisiones en palacios.
David Keeney, Junto a Aguas de reposo.
Este es el día que el Señor ha hecho;  regocijémonos y alegrémonos en él.  —Salmos 118:24
ntan natural y cómoda.
Fuente: Un Café para el Alma.
Pero cuando Jesús vio esto, se indignó y les dijo: Dejad que los niños vengan a mí; no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el reino de Dios. —Marcos 10:14

¡Gózate en este Día!

 

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